Además, esta receta forma parte de una trilogía especial de budines que preparé pensando en ti, que estás buscando opciones dulces, bonitas y rentables para estas fiestas.
Ingredientes:
100 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
220 g de azúcar común
3 huevos (de unos 60 g cada uno)
120 g de yogur natural
30 g de jugo de limón fresco
240 g de harina de trigo todo uso
40 g de maicena
8 g de polvo de hornear
3 g de ralladura de limón (o al gusto)
20 g de semillas de amapola
3 g de sal
Para el glaseado:
150 g de azúcar flor (impalpable)
Jugo de limón (cantidad necesaria)
Opcional: unas gotas de colorante blanco para blanquear
Paso a paso:
Prepara tu horno: precaliéntalo a 180 °C con calor solo por la parte baja. Esto ayuda a que el budín crezca parejo sin dorarse de más por arriba.
Integra los secos: en un bol, cierne la harina, la maicena, el polvo de hornear y la sal. Agrega también las semillas de amapola y mezcla todo muy bien. Reservar.
Cremado: en otro bol, bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla suave, aireada y clara, agrega la ralladura de limón. Este paso es clave para una textura esponjosa.
Incorpora los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Asegúrate de que la mezcla no se corte y mantenga su cremosidad.
Con una espátula (yo prefiero hacer esta parte a mano), agrega los secos en tres partes, alternando con el yogur en dos partes. Es decir: seco – yogur – seco – yogur – seco. Hazlo con movimientos envolventes, sin batir en exceso.
Por último, agrega el jugo de limón, integrándolo suavemente a la mezcla.
Vierte la mezcla en un molde para budín de 14 x 24 cm previamente engrasado o forrado con papel mantequilla.
Lleva al horno por unos 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio y el budín se vea dorado y firme al tacto.
Deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para el glaseado: mezcla el azúcar flor con jugo de limón poco a poco hasta lograr la consistencia deseada. Si quieres que se vea más blanco (y no traslúcido), puedes añadir unas gotas de colorante blanco. Baña el budín cuando ya esté frío y decora a tu gusto.
¿Lo vas a preparar?
Este budín es una belleza para tener en tu vitrina navideña, llevar a una reunión familiar o simplemente disfrutar con un café.
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